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martes, 22 de septiembre de 2009

Muros

Por Ceci Castillo
Si sos pobre: atrás del muro. Si tenés una ideología diferente: atrás del muro. Si tu religión no es la mía: atrás del muro. Si tu elección para mí es incorrecta: atrás del muro Si desafias: te pones contra el muro…pero arrodillado.

Muros, muros y más muros.
Esos donde muchos nazis ponían a sus enemigos que contaminaban su nacionalismo morboso, esa raza que no pertenecía a la humanidad. Allí en esos muros, la muerte los saludó brutalmente. Esos muros que rodeaban las miradas de aquellos que fueron sometidos a las peores de las torturas humanas: el de ser juzgados por su identidad. También esos otros que dividieron un país entero: 45 kilómetros de muro que separaba a la Alemania Oriental (Comunista/Democrática) de la Occidental (la Alemania Federal). Muro al que se lo apodó como “de protección antifascista” así también como “Muro de la Vergüenza”. Muro que fue creado en 1961 por el Partido Socialista Unificado en Alemania (Oriental), aunque 28 años más tarde ese muro empezó a caer, pero dejó sus huellas. Los yankees también creyeron que la solución para que no ingresen inmigrantes de manera ilegal era crear una muralla (en este caso no de ladrillos, sino alambres electrificados) en su frontera con México para que no entren los mexicanos y centroamericanos. Y sí, es imposible atravesar ciertos obstáculos, pero el mar fue la vía de escape de muchos… algunos llegaron a destino y muchos más murieron en el intento. Este otro muro de la muerte fue creado en 1994. ¿Creen que en Argentina no hay muros tan vergonzosos como estos?: Si creen que no, están equivocados. La diferencia está en que el uso de estos muros en nuestro país es el intentar esconder algo, pero muy por el contrario no se oculta nada y no solo que no cumple el objetivo con lo que fueron pensados, porque no esconde pero si aísla, y al aislar, también mata. En abril de este año, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, ordenó la construcción de un muro (de aproximadamente 15 cuadras) que separaría: de un lado el exclusivísimo barrio de La Horqueta (San Isidro), y del otro, uno de los tantos sectores de bajos recursos, Villa Jardín (San Fernando). El objetivo de este Sr. de Zona Norte (Dato importante: tiene bigote) era combatir la delincuencia. O sea que Posse, como tantos otros, creen en esa frase de “ojos que no ven, corazón que no siente”, pero lamentablemente el corazón sí siente, y la realidad por más ocultada que esté…está. Por suerte, muchos vecinos -no precisamente los horquetenses-, hicieron barullo a tal punto que la reacción llego a manos de un juez que prohibió que se siga construyendo esta clase de discriminación con ladrillos. Pero ojo, porque no todos los muros son ladrillos con grafitis: algunos son un irónico homenaje a la indiferencia, como el nuevo “Dot Baires Shopping”. Descripción del Dot, por el propio Dot: Centro comercial que cuenta con amplios espacios verdes que pueden ser apreciados desde los diferentes niveles del shopping, cuenta con una zona de entretenimiento al aire libre, una cascada que cae por la pared que cierra el edificio “ideal para apreciar los diferentes tonos de verde, el agua cayendo y el cielo, mientras se pasea por el centro comercial”. Pero no todo es lujo, glamour y tarjetas de crédito, porque detrás de este mega shopping esta la Villa Mitre (conocido también como Barrio Mitre). Fue fundado como un barrio de emergencia por un incendio que había ocurrido. Se comenzaron a construir monoblocks sobre la Calle Melián para que los que vivían en el Mitre pudieran acceder a hogares dignos y así eliminar por completo este Barrio, pero esto nunca sucedió y la gente sigue viviendo allí… como puede. ¿Alto contrastante no?... por lo menos mis ojos se irritan ante esta imagen. Existe una gran trampa en el mundo y es el querer hacer creer que lo que se pierde ante la mirada pierde su existencia, y no es así: alambres, ladrillos, shoppings… y hasta la manera que muchos tienen de evitar la realidad: esa manera que vive ese “otro” no perteneciente a un “nosotros” y que lo necesario es tapar... pero la realidad no se esconde, ni se evita, por más que esté detrás de una muralla.

jueves, 20 de agosto de 2009

Destierros

A veces simples muros o alambrados, en otras oportunidades estructuras complejas, fronteras, cárceles… En la historia siempre se ha intentado esconder bajo la alfombra a quien molestara a los jerarcas de turno y los poderosos de siempre. En la Argentina muchas veces se intentó una variante más simple: la insular. Aunque muchos recordaremos ejemplos similares en otras partes del mundo y en todos los tiempos. Hubo y hay miles de variantes del destierro en la historia, exilios forzosos que intentaron siempre apagar las luces de las ideas y la libertad. Aunque por suerte, como se dice popularmente, el Sol no puede ser tapado con las manos.

La isla no aisla

Por Ceci Castillo

Parece ser que en nuestro país las islas generan una sensación fantástica, donde los problemas se esfumarían con tan sólo pisar ese suelo isleño. Se cree que en ellas se puede hacer aparecer o desaparecer sentimientos e ideales: un pedazo grande de tierra y agua alrededor fueron los elementos principales de la teoría implementada hace años atrás: “Las islas de las fantasías”.

Con la teoría de la “isla fantástica” no sólo se pretendió, fomentar mentiras y un nacionalismo apócrifo, sino que con ella vino aparejado un segundo experimento: “el cuerpo no está, la idea tampoco”. Para entender esto nos tenemos que ir un poco en el tiempo y movernos geográficamente hasta la isla Martín García.

En 1516 el navegante español, descubridor del Río de la Plata, Juan Díaz de Solís viajaba junto a sus marineros en su gran barco, pero uno de ellos, para ser más exacta, el despensero de la expedición falleció a bordo. Al desembarcar en una nueva tierra encontrada decidieron enterrar el cuerpo de este hombre, lo que le dio el nombre a la isla: el que había muerto era Martín García…su cuerpo murió y su nombre quedó sellado en esta porción de tierra.

Un cuerpo en un isla…un don “X” llamado Martín García que nadie conoce, entonces: se prendió la lamparita, porque si un señor pudo ser enterrado en una isla y nadie, nunca más, preguntó por él, entonces era probable (para algunos pocos inteligentes y que subestimaron a los argentinos) que alejando, o mejor dicho, que si la imagen corporal de un líder desapareciera, sus ideas se irían con él.

Así fue como en Martín García se construyó una inmensa prisión para los políticos que molestaban (Ya desde 1765 que funcionó como cárcel y lugar de reclusión, así como también fue el escenario de batallas).

Uno de los primeros que visitó la isla entre rejas, fue el ex presidente Hipólito Yrigoyen: en 1930, durante su segunda presidencia, fue depuesto por un golpe de estado encabezado por José Félix Uriburu, y enviado detenido a Martín García. Pero luego, aunque fue indultado y pudo regresar a Buenos Aires, en 1932, durante la presidencia de Agustín P. Justo se decretó el Estado de Sitio, y muchos dirigentes políticos fueron detenidos: Yrigoyen fue encarcelado , nuevamente, en la Isla.

Otros de los enviados a Martín García fue Marcelo Torcuato de Alvear (Presidente argentino entre 1922 y 1928) que a pesar que era de la fracción de la UCR contraria a Yrigoyen, llegó al poder gracias al apoyo de su gran opositor. Cuando Alvear fue enviado a la isla, su mujer y médico personal lo acompañaron, y aunque parezca un poco raro: pidió que trasladasen el inodoro de su casa ya que para él era especial.

Dejamos los 30 para irnos a mi 1945: el 13 de octubre, día en que Perón fue llevado detenido a Martín García. Con esta detención tenemos una prueba clarísima que la teoría de la isla fantástica no funcionaba, porque a pesar de que alejaron su persona física, su imagen siguió tan latente, que a tres días de su detención, una multitud se reunió en la Plaza de Mayo para pedir que lo liberen….y lo logró.

El que ocupo el sillón presidencial durante el 1 de mayo del 58 y marzo del 62 fue Arturo Frondizi, gracias a un pacto secreto que hizo con Juan domingo Perón, en donde el General haría que sus seguidores lo voten, y Frondizi terminaba con la prohibición del peronismo. El pacto que hizo que asuma, fue también su pase a la detención en la isla del tigre: en 1961 terminó con la exclusión de los peronistas en las elecciones. Con la vuelta del peronismo, las Fuerzas Armadas se vieron en desventaja, entonces le exigieron a Frondizi que anulara las elecciones e interviniera en las provincias donde el peronismo había salido victorioso. Luego de hacer todos los deberes, el entonces presidente, fue derrocado por un nuevo golpe y enviado a Martin García. Aunque estaba detenido, promovió la creación de un frente entre la UCRI y el Justicialismo, pero esta alianza fracasó ya que un sector mayoritario de su partido no estuvo de acuerdo con este acercamiento entre ambos sectores.

Pero no sólo la isla Martín García fue una de las ratas de laboratorio para experimentar sobre la teoría fantástica.

En 1982, el Señorito Leopoldo Galtieri levantó su pulgar derecho y mando a las tropas argentinas a recuperar las islas Malvinas. Ahora: ¿Por qué podría referirme a las Malvinas como una isla de fantasía? Porque fue en ese momento en que se pretendió unir algo que estaba totalmente roto, a partir de un sentimiento patriótico mentiroso. Se intentó tapar la olla que hervía impunidad y autoritarismo extremo, para generar una respuesta de aplausos a esos perversos Señores de Verde.

Se puede decir que hasta cierto punto esta fantasía cruzó el límite hacia la realidad: el 2 de abril una gran cantidad de gente se reunió frente a la Plaza a aplaudir el “coraje” y a mostrar su orgullo ante la decisión de pelear por estas islas… Sí, la pelea por la soberanía sobre un cacho de tierra fue aplaudida por los que hoy mantienen un discurso injustificado y falso (hasta cierto punto macabro): esos que no abuchearon la tortura, el asesinato y la desaparición a miles de mujeres y hombres.

Pero esta fantasía vestida de verde no duro mucho…y la hipocresía civil ¿tampoco?

Y si hablamos de hipócritas y de discursos extremadamente espantosos y racistas podemos nombrar al Cardenal Antonio Quarrancino: ¿Quién fue este hombre? Fue un cardenal de la Iglesia argentina nombrado Obispo de la localidad de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, por el Papa Juan Pablo II. Se opuso a las políticas de Alfonsín, y criticó a este gobierno por los funcionaros corruptos (a su criterio), y fue un amigazo del patilludo Menem, mostrando su contento ante los indultos a los militares de la dictadura del 76.

Su sonrisa concordaba con su pensamiento, y en 1994 su posición fascista y racista se hizo visible en sus dichos en un programa del entonces llamado ATC, el canal de TV del Estado: “a los homosexuales habría que enviarlos a vivir a una isla desierta donde tengan sus propias leyes, religión y orden social” disparó el prelado. Pero, dos años después…no se arrepintió sino que describió a la homosexualidad como “una sucia mancha en el rostro de la Nación, una desviación de la naturaleza humana como la bestialidad”.

Quarrancino, Uriburu, Galtieri, y todos aquellos que creyeron que el alejar trae aparejado el hacer invisible, estuvieron realmente equivocados, y hoy lo podemos comprobar.

Podemos ver que la teoría de la isla fantástica una vez aplicada, a la larga (y a la corta también), no resulta… ya que los valores y convicciones no desaparecen porque una imagen se destierre.

Sólo Peter Pan pudo mantener su País de Nunca Jamás…una especie de isla donde la fantasía pisa tan fuerte, que lo real queda tapado. Pero aquí, y por suerte, las islas no aíslan.

jueves, 23 de julio de 2009

Pro Palacios


Por Ceci Castillo

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, aseguró que el ex comisario Jorge “Fino” Palacios será el jefe de la Policía Metropolitana, a pesar de estar denunciado por la causa AMIA y de la negativa de legisladores no pertenecientes al PRO. “Está absolutamente ratificado, hemos convocado al policía más condecorado de los últimos 20 años de la Policía Federal”, aseveró el dirigente porteño sin titubear, y calificó al polémico Palacios como “un hombre honesto y capaz”.

A su vez, el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, también defendió ayer la asignación del ex comisario, durante la sesión de la Comisión de Seguridad en la Legislatura: “Montenegro nunca tuvo una sola investigación que tenga que ver con los Derechos Humanos, es el mejor policía que pueda tener la Ciudad de Buenos Aires”.

La presidente de la Comisión porteña y Diputada por el Frente para la Victoria, Silvia La Ruffa aseguró que su bloque cree que Palacios “no acredita la conducta pública adecuada para ser jefe de la Policía Metropolitana”, y afirmó: “Es de público conocimiento que está imputado por presunto encubrimiento en la causa que investiga el mayor atentado en la República Argentina”

Macri se mostró convencido de su elección y minimizó el reclamo de los familiares de los fallecidos en el atentado: “Es un pequeño grupo el que injustamente ha hecho denuncias que son absolutamente falsas”.

A pesar de la negación del PRO, Palacios tiene un pasado más que oscuro: no sólo está acusado por encubrimiento en el atentado de la AMIA, sino que también fue removido de la policía en 2004 por su vinculación con Jorge Sagorsky, condenado a 6 años y 6 meses de prisión por ser miembro de la banda que secuestró y asesinó de Axel Blumberg. Los llamados telefónicos descubiertos entre el policía y el sentenciado fueron por medio del represor Carlos Gallone (condenado a prisión perpetua por la “Masacre de Fátima”). Además fue procesado (luego sobreseído) por delito de “Homicidio Imprudente” de cinco manifestantes en Plaza de Mayo el 20 de diciembre de 2001: Palacios no estaba de servicio, pero dijo que se acercó a la plaza para cumplir con su deber… “por una cuestión moral”, según sus propias palabras.

Para saber más sobre Jorge “Fino” Palacios ver en

sábado, 18 de julio de 2009

¿Cambios en el Gabinete Nacional?

Nuevos y no tanto

Por Ceci Castillo

Después de la derrota en las legislativas, la Presidente Cristina Fernández de Kirchner rearmó su juego de ajedrez, dejando a fuera a algunos alfiles, e invitando a otros a unirse al Gabinete Nacional: renuncias, cambios en la función, ministros multifacéticos capaces de encargarse de cualquier ministerio (¿?)…eso es lo que los medios llaman “oxigenación”.
Antes que la primera mandataria comenzara con sus movimientos internos, la entonces ministra de Salud Graciela Ocaña renunció a su cargo…lo hizo el 29 de junio, un día después de las elecciones. Se sabe que una de las razones de la renuncia de Ocaña fue por no tener el apoyo para tomar las medidas necesarias contra la Gripe A. Medidas que luego fueron tomadas por el actual ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur.
¿Quién es Juan Manzur?: es médico, fue vicegobernador de Tucumán, y en esa misma provincia, también se desarrolló como ministro de Salud entre 2003 y 2007. En 2002 ocupó el mismo cargo en la Matanza.

Días después de la renuncia de Ocaña, para ser más exactos: el jueves 2 de julio, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, presentó su renuncia, y en su lugar, los K nombraron a Juan Pablo Schiavi.
¿Juan Pablo Schiavi quién es?: es un ingeniero que hasta su nombramiento para la secretaria de Transporte, estaba al frente de la Administración de Infraestructura Ferroviaria (AIF). Un dato importante que este hombre, ahora perteneciente al clan K, fue en 2003 el jefe de campaña de Mauricio Macri (en la elección que el actual Jefe de Gobierno porteño perdió con Aníbal Ibarra). Dos años después, el amigo del señor PRO, abandonó el “Compromiso para el Cambio” y volvió a los brazos del peronismo (hoy kichnerismo) que en ese momento estaba conducido por Aníbal Fernández. También fue ministro de Planeamiento y Obras Públicas de Telerman.


Ya cansada de las renuncias, la Presidente comenzó con sus movimientos estratégicos (¿?) dentro de su Gobierno: el primero que tuvo que dejar su silla, fue el entonces jefe de Gabinete Sergio Massa, y en su lugar entra el fiel, leal y siempre pingüino: Aníbal Fernández.
¿Quién es este hombre que tiene tanto bigote que adorna sus palabras?: es un abogado y contador, que desde que comenzó su carrera política está afiliado fielmente al Partido Justicialista. Fue asesor de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires, también fue asesor del Concejo Deliberante de Quilmes y de Florencio Varela. A comienzos de los 90 asumió como intendente de Quilmes, momento en que fue imputado por “falsedad ideológica y mal desempeño en la función pública” en relación a una causa que se investigaba por una deuda que ese municipio tenía con Aguas Argentinas (en 1995 fue sobreseído). Fue convencional constituyente de la provincia de Buenos Aires en 1994, donde encaró la Comisión de Régimen Electoral de la Convención Constituyente. Un año después fue electo senador provincial. Durante el gobierno bonaerense de Eduardo Duhalde, fue Secretario de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Tras la crisis del 2001, cuando Duhalde ejerció la presidencia del país, Fernández se desarrolló como Secretario General de la Presidencia y luego, Ministro de Producción.
En 2003 renuncia a la banca de diputado nacional por la que había sido elegido, para trabajar con el entonces Presidente Néstor Kirchner, como Ministro del Interior. Ya cuando asumió Cristina se desarrolló como Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos…hasta hace unos días, cuando lo nombraron Jefe de Gabinete…(la remó y llegó).


La silla de Aníbal no quedó vacía, en su lugar entró Julio Alak: abogado, ex intendente de La Plata y ex titular de Aerolíneas Argentinas (desde 2008).

El Ministerio de Economía también sufrió modificaciones: afuera Carlos Fernández, adentro Amado Boudou. ¿Quién es el nuevo Amado?: licenciado en economía, ex ANSES, actual ministro de Economía. Se desempeño como Expositor ante la Cámara de Diputados del Proyecto de Reforma Previsional de 2007, y fue secretario de Hacienda y Finanzas de la Municipalidad de la Costa en 2003.

El lugar que dejó Boudu fue ocupado por Diego Bossio: con apenas 29 años está al frente del ANSES, y para este cargo tuvo que dejar de el Banco Hipotecario. Antes de esto, participó en la Secretaría de la gestión Pública de la provincia de Mendoza. Su mujer, Valeria Loria, es la número dos de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), y fue secretaria de la actual Presidente cuando estaba al mando de la Comisión de Asuntos Institucionales.
Por último, José Nun también quedo afuera: el ex secretario de Cultura, fue reemplazado por Jorge Coscia, ex director del Instituto Nacional de Cine (INCAA).

Salidas, entradas, renuncias y no tanto, el oxigeno, nombres que van y vienen: rubios, castaños, pelados que se van y llegan, y morenos que se quedan…son la nueva clave del Gobierno K.

jueves, 9 de julio de 2009

Ideología encadenada


Por Ceci Castillo

Un pasado sin pisar

Sí, es real que el país vive constantemente en el pasado, pero también es real que para que una situación finalice se debe realizar un duelo en el que no queden incógnitas, y mucho menos injusticias.
Hoy se divide a la Argentina en dos bandos, los que apoyan a la Presidenta calificado como zurditos, y los del otro lado, los “oligarcas” que en su momento apoyaron a la dictadura militar (que hoy en día son PRO). No hay punto medio, uno es de izquierda o es facho. La ideología paso a ser el motor de los valores, y el señalador de los diferentes, y a la vez, es una bomba de tiempo de los medios de comunicación. Los integrantes del “cuarto poder” abandonan su profesionalismo y ponen en primer lugar su ideal, deforman así las noticias y muestran, muchas veces, otra realidad.

Existe un pasado que no se resolvió, que sigue latente en todo argentino, pero también esa misma historia es la que hoy todo periodista usa y abusa para ser polémico, y así llamar la atención.

Los oyentes, lectores y televidentes, todos aquellos que intentan estar informados y actualizados, deben tener cuidado por la ideología los puede enceguecer, y tienen que estar atentos…el periodista por la noticia muere.

viernes, 19 de junio de 2009

Eterna adolescencia discursiva ¿Hasta cuándo?


Los chicos ante las elecciones en la Argentina


Por Ceci Castillo

En cada elección se hace presente la polémica del votante principiante: esos jóvenes de 18 años que se enfrentan por primera vez a las urnas, formando parte de una elección para el futuro de nuestro país. Son ellos, y aunque la mayoría no saben qué, por qué y para qué se vota, los que depositan su boleta con el nombre del candidato “elegido” en esa caja de cartón.

Se los critica tanto a ellos por su desinformación, como al sistema por permitir que a tan temprana edad se tenga en las manos una decisión tan importante como la de elegir a los futuros funcionarios que nos representarán. Podríamos ahondar en este tema y echarle la culpa al sistema educativo por no informarles, a esos maestros, al colegio, o también a los jóvenes por no interesarse ¿Pero qué se pretende esperar de esos adolecentes que están viviendo en otra nube? Donde el colegio, los metejones, el viaje de egresados o el comienzo de una carrera universitaria los tienen tan desorbitados que es imposible ocuparse de algo más. Desde mi punto, no creo que se los pueda criticar…son etapas de la vida.

Pero existe un momento de la vida donde ya dejan de ser justificados por su edad, y ahora sí, ya con 25 años o más, y al no ser la primera vez que votan, tienen los instrumentos y la capacidad para poder elegir al candidato, ése que quieren que los represente -pero cada vez me doy más cuenta, que esa elección sigue vigilada internamente por ese mandato materno/ paterno y la información queda a un lado: ya pasa por una cuestión ideológica, que ni ellos saben por qué es-.

Varios conocidos de mi edad cuando les pregunté a quiénes iban a votar me dijeron a Gabriela Michetti porque les gustaban sus ideas, y ante mi pregunta de cuáles eran esas ideas que defendían, la mayoría no supo responder y contestaron ironizando: “¿A quién querés que vote, al forro de Kirchner?, yo no soy zurdita como vos” ( Tener en cuenta que Néstor Kirchner se presenta por la provincia de Buenos Aires y Miccheti por la Ciudad de Buenos Aires: no compiten directamente).

Y acá se entra al punto central que quiero plantear: no se critica que el joven de hoy tenga cierta ideología y que ésta sea la misma que la de sus progenitores; sino que lo que entra en duda es si la convicción y seguridad con la que defienden su postura es una incorporación simbólica discursiva o una imitación imaginaria de la postura de sus padres. El joven dice : “Aguante Macri, odio a los zurdos, o dice: “Macri oligarca, viva la revolución”…. ¿Hasta qué punto es verdadera convicción? ¿Hasta qué punto es un repetir constante de lo escuchado en casa? Porque uno puede escuchar en la casa y realmente convencerse y ahí si defender su pensamiento con uñas y dientes... pero en su mayoría no creo que sea lo que sucede hoy en día.

Otro punto a tener en cuenta es que la política tiene canas en su cabeza… ¿Por qué es así? ¿Por qué los de la década del 60/70, o anteriores, están más comprometidos con la causa, con el futuro de nuestro país? ¿Tendrá algo que ver con su cercanía a las dictaduras militares, porque la vivieron de niños o adultos? ¿No tendríamos que ser los jóvenes los que nos deberíamos entrometer más en cuestiones que nos perjudicarán o favorecerán el día de mañana? ¿O será que tenemos miedo porque la militancia y juventud de nuestro país está ligada a la represión y desaparición? ¿Nos estaremos despolitizando por temor?

Demasiadas preguntas, pero yo creo que la fundamental y la que habría que reflexionar es: ¿Hasta cuándo seguirá esta eterna adolescencia discursiva?

Tengamos en cuenta que las canas van a llegar a nuestra cabeza en un par de años, y quizás estaría bueno que con ellas llegue el merecido interés e información por el presente, pasado y futuro del país en el que vivimos.

martes, 16 de junio de 2009

La máquina de legalizar horrores



Dirigida por el poder, la televisión sirve de escenario para mostrar y legalizar el horror. Bajo el disfraz de una civilizada mesa de debate y encuentro, un conductor es capaz de arbitrar sobre el genocidio como si fuera un enviado celestial. Desde Buenos Aires las cámaras lo transmitían. La trampa, manipulada por un conocido periodista, encerraba otra vez a un torturado de la última dictadura militar en manos de su verdugo. A continuación Cecilia Castillo comenta las incidencias de la situación, y reseña quién es este periodista que hacía de noble mediador.


Mariano Grondona - Mediocridad en la pantalla chica

Por Cecilia Castillo

En 1997 el periodista Mariano Grondona invitó a su programa Hora Clave al socialista Alfredo Bravo y al ex comisario Miguel Etchecolatz para debatir… Sí, torturado y torturador en un mismo programa, en la misma escenografía, a pocos metros uno del otro. Se dijo que ambos sabían…puede ser que sí o que no, puede ser que la necesidad de hablar, de enfrentar, de buscar alguna explicación, o de negar hayan sido el motor para este encuentro, pero la cuestión recae más allá de la víctima y del siniestro personaje Etchecolatz, acá se puede preguntar: ¿Cuál fue la necesidad de Grondona y su producción para semejante suceso? ¿Quién quiere ver la cara y la mediocridad de las palabras de un asesino por televisión?

En el programa, de más de una hora y media de duración, Etchecolatz afirmó que Bravo, quien en 1976 era dirigente de CTERA y estuvo detenido-desaparecido no fue torturado durante su reclusión y con su sonrisa macabra característica le pedía a Bravo que le describa la “supuesta tortura que había sufrido”. Esto fue una de las tantas barbaridades que salieron de la boca del represor.

Se puede ir a la simple justificación que todo esto fue armado en búsqueda de un alto rating por el canal, la producción y el periodista… Pero: ¿Hasta qué punto la cantidad de audiencia opaca los valores?, o mejor dicho:
¿Cuáles son los valores de Grondona?

Hay que tener en cuenta que ya desde el Golpe de Estado de Onganía, Grondona fue un fiel partidario de estas acciones de las Fueras Armadas: en sus notas periodísticas de la época mostraba su apoyo al nuevo líder militar y lo encubría, describiendo a la situación como “una respuesta ante la crisis argentina”. El 30 de junio de 1966 escribe en la Revista Primera Plana: “Arturo Illia no comprendió (...) que las fuerzas armadas, dándole el gobierno, retenían el poder. El poder seguía allí, en torno de un hombre solitario y silencioso (...). El gobierno y el poder se reconcilian, y la Nación recobra su destino...”.
En 2003 en su programa Hora Clave, se refirió al periodo de la última dictadura militar (1976-1983) y con palabras acordes a su posición durante la misma dijo: “Lo racional en toda guerra es estar al lado de los ganadores”.

¿Guerra? ¿Ganadores? ¿Racionalidad? ya con esto creo que podemos situarnos en su ideología y apoyo a los golpes militares, que incluyen las torturas y homicidios.

Fue el mismo hombre que invitó en el 97´ al represor Etchecolatz al que llamó, cada vez que se refería a él: “comisario”. La manera de nombrarlo reveló nuevamente la postura de este periodista.

En el programa, por más que Grondona se quiso mostrar como un periodista que no censura y deja hablar a los dos lados, la falta constante de respeto del torturador al torturado no era silenciada: “¿Quién lo liberó a usted Bravo? ¡Maserá!”, fue una de las tantas barrabasadas que el periodista permitió que se digan en su programa. Sí, a veces, le pedía “al comisario” que no interrumpa, pero no le impidió que publicitase su libro constantemente, un libro que niega, esconde y rodea la apología del delito.
Grondona fue el mediador de una situación totalmente violenta para cualquier espectador, y ni me imagino para el mismo Mario Bravo.

De afuera se puede decir que Grondona se equivocó, que emitió un programa violento y le dio lugar a palabras mediocres y mentirosas a un asesino. Pero no lo podemos juzgar, porque aunque no respete la verdad, la historia y lo realmente sucedido; respeta sus propios valores (¿?)

No podemos afirmar que el periodista de Hora Clave quiso hacerle promoción a al libro “La otra campana del Nunca más” de Etchecolatz, pero si su objetivo era el enfrentamiento, el debate o el testimonio…no lo logró, lo único que causó es tener que escuchar palabras mentirosas y risas cínicas por parte de un torturador. Y si la idea mostrar “las dos caras de la moneda” (aunque para muchos, incluyéndome hay una sola), no hacía falta que el torturado y torturador se crucen

Muchas palabras, mucho tiempo (casi hora y media), poca razón, mucha mentira, que generaron angustia y violencia…¿Con qué sentido?

Como dijo Mario Bravo a Etchecolatz: “Debería pedir perdón a la sociedad por todas las torturas que infligió, por los detenidos y desaparecidos que sacó en La Plata, con el señor Camps. Además, no tiene derecho a hablar ante estas cámaras”. Yo creo que también el que debería pedir perdón a la sociedad es Mariano Grondona.
Contacto: sadarim.miradas@gmail.com