domingo, 28 de junio de 2009

Golpe de Estado en Honduras


El primer golpe de Estado de Obama


Por Eva Golinger

[Nota: En estos momentos son las 11 y cuarto de la mañana, hora de Caracas. Manuel Zelaya, presidente de Honduras, está hablando en directo en TeleSur desde San José (Costa Rica). Ha confirmado que esta madrugada unos soldados irrumpieron abriendo fuego en su residencia y lo amenazaron de muerte, a él y a su familia, si se oponía al golpe de Estado. Se vio obligado a acompañar a los soldados, que lo transportaron a la base aérea, desde donde voló a Costa Rica. Ha solicitado que el gobierno de Estados Unidos emita un comunicado en el que condene el golpe, pues lo contrario significaría su aquiescencia.]

Caracas (Venezuela).- El mensaje de texto que sonó en mi teléfono móvil esta mañana decía así: “Alerta, Zelaya ha sido secuestrado, golpe de Estado en marcha en Honduras. Difúndelo.” Ha sido un duro despertar en un domingo por la mañana, sobre todo para los millones de hondureños que se estaban preparando para ejercer por primera vez su sagrado derecho al voto en un referéndum consultivo sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución. Supuestamente, la disputa se centra en el referéndum convocado para hoy, que no es vinculante, sino sólo una encuesta de opinión para determinar si una mayoría de hondureños desean, o no, que se inicie un proceso para modificar su Constitución.
Una iniciativa de este tipo nunca había tenido lugar en esta nación centroamericana, cuya constitución es tan limitada que sólo permite una mínima participación del pueblo hondureño en sus procesos políticos. Dicha constitución, redactada en 1982, en el momento álgido de la guerra sucia del gobierno de Reagan en Centroamérica, fue diseñada para instituir que quienes detentaban el poder tanto económico como político pudiesen mantenerlo con las mínimas interferencias del pueblo. Zelaya, elegido en noviembre de 2005 por la plataforma del Partido Liberal de Honduras, había propuesto la encuesta de opinión para determinar si la mayoría de los ciudadanos estaban de acuerdo en que era necesaria una reforma constitucional. Su propuesta fue apoyada por la mayoría de los sindicatos y movimientos sociales del país. De haber tenido lugar, y dependiendo de los resultados, se habría organizado un referéndum durante las próximas elecciones de noviembre para votar sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente, pero la encuesta prevista para hoy no era vinculante de acuerdo con la ley.
De hecho, varios días antes de que tuviera lugar, la Corte Suprema de Honduras la declaró ilegal a petición del Congreso. Es de señalar que ambos, Congreso y Corte Suprema, están controlados por mayorías contrarias a Zelaya y por miembros del ultraconservador Partido Nacional de Honduras (PNH). La ilegalización dio lugar a manifestaciones masivas favorables al presidente Zelaya. El 24 de junio, el presidente destituyó al jefe del alto mando militar, el general Romeo Vásquez, después de que éste se negase a permitir que los militares distribuyesen el material electoral para la consulta de hoy. El general Vásquez mantuvo el material bajo estricto control militar y se negó a distribuirlo, incluso a los seguidores del presidente, con la excusa de que la Corte Suprema había declarado ilegal la consulta prevista y, por lo tanto, no podía obedecer la orden presidencial. Al igual que sucede en Estados Unidos, el presidente de Honduras es el Comandante en Jefe y tiene la última palabra en cualquier acción militar, por lo que ordenó la destitución del general. Ángel Edmundo Orellana, ministro de Defensa, también dimitió como respuesta a esta situación cada vez más tensa.
Pero al día siguiente la Corte Suprema de Honduras restituyó en sus funciones al general Vásquez, tras declarar “inconstitucional” su destitución. Miles de hondureños se echaron a las calles de Tegucigalpa, la capital del país, en apoyo al presidente Zelaya, como muestra de su determinación de asegurar que la consulta no vinculante tuviera lugar. El viernes pasado, el presidente y un grupo de centenares de seguidores, marcharon a la cercana base aérea para recuperar el material electoral previamente secuestrado por los militares. Aquella noche, Zelaya celebró una conferencia de prensa nacional junto a un grupo de políticos de diferentes partidos y movimientos sociales, en la que hizo un llamamiento a la paz y a la unidad en el país.
Ayer sábado se informó que la situación en Honduras era tranquila. Sin embargo, en la madrugada de hoy domingo un grupo de aproximadamente sesenta militares armados asaltaron la residencia presidencial y tomaron como rehén a Zelaya. Tras varias horas de confusión, empezaron a filtrarse informaciones según las cuales el presidente había sido transportado a la cercana base aérea y llevado a la vecina Costa Rica. Hasta el momento no existen imágenes del presidente y se desconoce si su vida está en peligro.
Sobre las 10 de la mañana, hora de Caracas, Xiomara Castro de Zelaya, la esposa del presidente, denunció en directo en TeleSur que en la madrugada del domingo los soldados irrumpieron en su residencia disparando, golpearon al presidente y lo secuestraron. “Fue un acto cobarde”, dijo la primera dama refiriéndose al secuestro, que tuvo lugar a una hora en la que nadie pudo reaccionar. Castro de Zelaya hizo también un llamamiento para que mantuvieran con vida a su marido e indicó que incluso ella desconoce su paradero. Añadió que sus vidas siguen estando en “grave peligro” y pidió que la comunidad internacional denunciase este golpe de Estado y actuase con rapidez para reinstaurar el orden constitucional del país, lo cual incluye el rescate y regreso del democráticamente elegido Zelaya.
Evo Morales y Hugo Chávez, presidentes de Bolivia y Venuela, han realizado declaraciones públicas la mañana de hoy domingo, en las cuales condenan el golpe de Estado en Honduras y han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que reaccione, se restaure la democracia y el presidente constitucional regrese a su puesto. El miércoles pasado, 24 de junio, tuvo lugar en Venezuela un encuentro extraordinario de los países miembros del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), de la que forma parte Honduras, con el fin de dar la bienvenida a la organización a Ecuador, Antigua, Barbados, San Vicente y las Granadinas. Durante el encuentro, al que asistió Patricia Rodas, ministra de Exteriores de Honduras, se leyó una declaración de apoyo al presidente Zelaya en la que se condenaba cualquier intento socavar su mandato y los procesos democráticos de Honduras.
Informes provenientes de Honduras establecen que el Canal 8 de la televisión pública ha sido tomado por las fuerzas golpistas. Hace pocos minutos TeleSur anunció que los militares hondureños están cortando la electricidad del país. Según ha informado la ministra Rodas en TeleSur: “Las comunicaciones telefónicas y la electricidad están cortadas. Las televisiones emiten dibujos animados y telenovelas y no informan al pueblo de Honduras de lo que está sucediendo.” La situación es muy parecida a la del golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Chávez en Venezuela, cuando los medios jugaron un papel clave, en primer lugar manipulando la información como apoyo al golpe y, con posterioridad, eliminando cualquier información una vez que el pueblo empezó a manifestarse y terminó por derrotar a las fuerzas golpistas rescatando a Chávez, que también fue secuestrado por los militares, y restaurando el orden constitucional.
Honduras es una nación que ha sido víctima el siglo pasado de dictaduras y múltiples intervenciones de Estados Unidos, entre ellas varias invasiones militares. La última intervención importante del gobierno estadounidense en Honduras tuvo lugar durante los años ochenta, cuando el gobierno de Reagan financió escuadrones de la muerte y paramilitares con el fin de eliminar cualquier “amenaza comunista” en Centroamérica. En aquel momento, John Negroponte era el embajador estadounidense ante el gobierno de Honduras y fue el responsable directo de la financiación y entrenamiento de los escuadrones de la muerte hondureños que asesinaron e hicieron desaparecer a miles de ciudadanos en la región.
El viernes pasado, la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó una reunión extraordinaria con el fin de discutir la situación en Honduras. Con posterioridad emitió un comunicado en el que condenó las amenazas a la democracia y autorizó el viaje a Honduras de un grupo de representantes de la OEA. No obstante, el viernes, Philip J. Crowley, secretario de Estado adjunto estadounidense, se negó a definir la posición del gobierno estadounidense con respecto al posible golpe de Estado contra el presidente Zelaya y, en su lugar, emitió una ambigua declaración de la que se desprendía que Washington apoyaba a la oposición al presidente Zelaya. Mientras que la mayoría de los gobiernos latinoamericanos declararon sin ningún género de duda su más rotunda condena de los planes golpistas de Honduras y su inquebrantable apoyo al presidente constitucionalmente elegido, el portavoz estadounidense afirmó: “Nos preocupa la ruptura del diálogo político entre los políticos hondureños sobre la consulta constitucional del 28 de junio. Instamos a las partes a que busquen una solución democráticamente consensuada al actual callejón sin salida político, que sea conforme a la constitución y a las leyes hondureñas acordes con los principios de la Carta Democrática Interamericana.”
Hoy domingo, a las diez y media de la mañana, Washington todavía no ha emitido ninguna declaración relativa al golpe de Estado en Honduras. La nación centroamericana es muy dependiente de la economía estadounidense, que le asegura una de las principales fuentes de ingresos, las transferencias de dinero que envían los hondureños que trabajan en Estados Unidos bajo el programa de “estatuto temporal protegido”, instaurado durante la guerra sucia de Washington en la década de los ochenta a causa de la enorme inmigración a territorio estadounidense para escapar de la zona de guerra. Otra fuente importante de ingresos de Honduras es USAID, que aporta más de 50 millones de dólares anuales para programas de “promoción de la democracia”, los cuales habitualmente dan apoyo a las ONG y a los partidos políticos favorables a los intereses de Estados Unidos, como ha sido el caso en Venezuela, Bolivia y otras naciones de la región. El Pentágono también mantiene la base militar de Soto Cano en Honduras, con aproximadamente quinientos soldados y numerosos aviones y helicópteros de combate.
Patricia Rodas, ministra de Exteriores, ha dicho que ha intentado repetidamente ponerse en contacto con Hugo Llorens, embajador de Estados Unidos en Honduras, el cual hasta el momento no ha respondido a ninguna de sus llamadas. El modus operandi del golpe de Estado deja bien claro que Washington está implicado. Ni el ejército hondureño, cuya mayoría ha sido entrenada por las fuerzas estadounidenses, ni las elites políticas y económicas del país derrocarían a un presidente democráticamente elegido sin el apoyo y respaldo de Washington. Las fuerzas conservadoras de Honduras han sometido al presidente Zelaya a ataques cada vez más frecuentes por su creciente relación con los países del ALBA, en particular con Venezuela y el presidente Chávez. Muchos están convencidos de que este golpe pretende asegurar que Honduras no seguirá acercándose a los países más izquierdistas y socialistas de América Latina.

Original:COUP D'ETAT UNDERWAY IN HONDURAS
OBAMA’S FIRST COUP D’ETAT
President Zelaya of Honduras has just been kidnapped
By Eva Golinger (evagolinger@hotmail.com or evagolinger@gmail.com)
28 June 2009 -
http://www.chavezcode.com/

Traducido para Rebelión y Tlaxcala por Paloma Valverde y Manuel Talens

jueves, 25 de junio de 2009

Los muros de la infamia y la intolerancia



A treinta y un años de la final del mundial de fútbol de 1978 elegimos una columna, escrita por el premio nobel argentino, que recuerda aquellos días en que la dictadura más feroz de nuestra historia se apropiaba (como si con las vidas no alcanzara) hasta de nuestra pasión deportiva para tapar el horror del genocidio.


Por Adolfo Pérez Esquivel

La Jornada

Durante el Mundial de Futbol realizado en Argentina en 1978, me encontraba en la cárcel de la Unidad 9, prisionero de la dictadura militar. Los militares trataron de tapar el horror de los desaparecidos, las torturas, los asesinatos y las prisiones con el slogan: "los argentinos son derechos y humanos". Prepararon estadios y armaron la escenografía para recibir a las delegaciones. Siempre me preocupó la complicidad de la FIFA y otros organismos que facilitaron que la Argentina de la dictadura militar fuera la sede del Mundial de Futbol y hayan avalado la dictadura. Es un capítulo aparte y no el tema de esta nota. Queda para otro momento.

La escenografía para recibir a las delegaciones debía ocultar la realidad; como toda escenografía, y una de las cosas que más me preocupó fue que, para tapar la pobreza, los militares construyeron un gran muro en la ciudad de Rosario para que no se viera la miseria de Villa las Flores, una de las más paupérrimas del país con miles de personas en situación de miseria y sin solución a sus problemas que sobreviven comiendo gatos y algunos de la pesca y algunas changas, es decir, trabajos temporarios y puntuales, como vender hierros, plásticos, papel, cartones y botellas, entre otras cosas que pudieran encontrar.

Los militares construían el muro de día y la gente les robaba los bloques de noche. La necesidad y la creatividad en la resistencia no tienen límite. Los pobladores de noche les robaban los bloques de cemento y los escondían para luego hacer sus casas. La situación era semejante al hilo de Ariadna.

En República Dominicana construyeron un muro para que el Papa en su visita no viera la miseria del pueblo. Ocultan el sufrimiento de los pueblos, pero no hacen nada para solucionarlo.

Otros muros se alzaron en distintas lugares del mundo, como el Muro de Berlín, durante la guerra fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos, quienes terminaron dividiendo a un pueblo y sometiéndolo a sus intereses políticos y económicos. Miles de familias quedaron separadas durante décadas, viviendo el horror y dolor de esa división. Muchos intentaron pasar el muro, unos pocos lo lograron, y otros dejaron la vida, bajo las balas de los guardias y las zonas minadas de Alemania del este.

El muro entre Corea del Norte y Corea del Sur responde a la misma política del poder y la dominación de las grandes potencias, como China y sus intereses. El pueblo coreano está dividido y enfrentado; hay familias que llevan décadas sin poder verse y saber de unos y otros, guardando los pocos recuerdos que les quedan y esperando ese día. No cualquier día, sino ese día, en que el muro de la separación caiga y puedan rencontrarse en las miradas y el corazón.

La comunidad internacional vive conmocionada y expectante a que el problema de Medio Oriente tenga una salida política y se termine la violencia que desangra a los pueblos de Palestina e Israel.

Pero está la intolerancia, el terrorismo de ambas partes, y la estupidez de los gobernantes que no quieren ver la realidad ni el dolor de los pueblos. Israel ha levantado el muro para separar a los palestinos, en lugar de superar el conflicto; creyendo que el muro les dará seguridad. El odio no se detiene con muros. La resistencia de un pueblo por su libertad no se deja vencer por un muro. El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, guiado por su odio e insensibilidad, comete atrocidades contra Palestina y daña profundamente al pueblo de Israel. El dolor no tiene límites y lleva a muchos palestinos a inmolarse y sacrificarse en aras de la libertad y ser recibidos en el seno de Alá.

Estados Unidos, la gran potencia imperial, no vacila en levantar el muro de acero en la frontera entre su país y México. Por un lado busca la integración económica que trata de imponer a todo el continente latinoamericano y el Caribe, la llamada Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA), pero busca impedir el paso de los inmigrantes mexicanos. Aquellos que logran pasar la frontera y son capturados, maltratados y expulsados y, en el mejor de los casos, tratados como mano de obra barata y en condiciones de semiesclavitud.

La guerra desatada contra Afganistán e Irak, las masacres contra esos pueblos y las continuas violaciones de los derechos humanos, señalan el horror en las cárceles en Irak por tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña, países que se autoproclaman paladines de la libertad y la democracia.

La farsa y la estupidez continúan, tratando de justificar lo injustificable: son gobiernos responsables de crímenes de lesa humanidad y, algún día, Bush y Tony Blair deben ser juzgados por las atrocidades cometidas.

Guantánamo, en la base militar que Estados Unidos tiene desde hace más de100 años en la isla de Cuba; con dos campos de concentración, con más de 600 detenidos, algunos niños y adolescentes, personas provenientes de 42 países, de los cuales nadie sabe los cargos que tienen, privados de libertad y sometidos a todos tipos de vejámenes; violando las más elementales normas de los derechos humanos.

Siguen sometiendo a un bloqueo inmoral e injusto al pueblo cubano desde hace 45 años, con total y absoluta impunidad, violando la soberanía de ese pueblo.

China es una potencia emergente, con un rol a cumplir en la comunidad de las naciones en poco tiempo y serio competidor de Estados Unidos en el comercio y las relaciones internacionales; tiene un triste y trágico desempeño en Tibet, país invadido y masacrado por tropas chinas, cometiendo atrocidades, un genocidio y etnocidio contra el pueblo tibetano, que en gran parte debieron exiliarse juntamente con el Dalai Lama.

La intolerancia y la soberbia del poder de la fuerza no sabe y no quiere saber del derecho de los pueblos a su autodeterminación y soberanía.

Rusia es responsable de la gran masacre contra el pueblo en Chechenia, y pone en evidencia las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos y la falta de sanciones para evitar que continúen cometiendo esas atrocidades.

Los países que se dicen "civilizados", y que enviaron tropas militares y policías, de Naciones Unidas y de la OTAN, a Kosovo para reguardar la paz y la seguridad, terminaron participando y levantando burdeles, sometiendo y violando a mujeres y a niñas, escudándose en la inmunidad. Según informes de Amnistía Internacional "niñas de 12 años son secuestradas y sometidas como esclavas y obligadas a atender a más de 10 clientes por día"...

¿Cuántos muros de insensibilidad y desprecio por la vida humana tienen las tropas de esos países "civilizados"? ¿Qué hacen los pueblos de esos "países civilizados", qué muros han construidos para que no vean ni oigan el clamor y el dolor de otros pueblos? ¿Qué pasa con Naciones Unidas, totalmente marginada y silenciada, detrás de muros del olvido y el desprecio? ¿Qué pasa con todos los avances que la comunidad internacional fue generando durante décadas, del derecho internacional y humanitario?

Los pueblos indígenas han luchado y sobrevivido a las dominaciones, saben de los muros que se han levantado para marginarlos y destruirlos, sin embargo, han logrado conservar sus culturas y valores, como la memoria y la identidad en la resistencia y unidad de sus pueblos, con todas las dificultades y problemas.

Los muros más resistentes y dolorosos, difíciles de derribar, son los de la conciencia, de la intolerancia y de la idiotez humana, de aquellos que se creen dueños de la verdad absoluta y no les importa el costo y la vida de otras personas y de los pueblos, con tal de alcanzar sus objetivos.

Los fundamentalismos religiosos, aquellos que se han apropiado de Dios para sus propios intereses, vaciando los contenidos espirituales y manipulando los signos y símbolos religiosos, levantan los muros de la intolerancia y el sometimiento.

El capitalismo ha entronizado al dios Mamón y levantado los muros de la dominación, como la "deuda externa y eterna", privilegiando en el altar del mercado el interés, y condenando a los pueblos a la miseria y la pobreza.

El peor de los muros está dentro de cada uno; si no los derribamos y tenemos el coraje de comprender y respetar el derecho del prójimo y de los pueblos, nada podemos cambiar.

Continuarán levantándose los muros de la estupidez y la crueldad humana que hoy separa al mundo. Debemos rescatar la humanidad, rescatándonos a nosotros mismos y compartiendo el caminar de los pueblos en la diversidad y en la unidad; saber escuchar a nuestra Madre Tierra, y a toda la naturaleza a la cual pertenecemos y la que debemos cuidar y respetar en este pequeño planeta llamado Tierra.

martes, 23 de junio de 2009

El culto por los asesinos


Por Osvaldo Bayer


El culto de la Argentina oficial por los asesinos de rango es una constante. Al general Lavalle asesino de Dorrego -un mártir de la incipiente democracia- se lo premió dándole su nombre a una de las principales calles céntricas y un monumento justo frente al Palacio de la Justicia (un símbolo de esta Argentina mágico-realista) mientras que a la víctima se la mandó a los extramuros de Palermo de aquellos tiempos dándole su nombre a un callejón de tierra. El general fusilador pasó a ser un personaje romántico para la literatura, hablándose de su tristeza y la mala suerte de su destino. Sospechosamente muy poco tiempo después de los fusilamientos de junio de 1956 bajo Aramburu recomenzó el culto por el fusilador de Dorrego. Hasta se hizo una balada con acompañamiento de guitarra que cantaba al "romántico" y triste fusilador.

Al general Aramburu, por ejemplo, se le ha erigido un monumento y todos los aniversarios de su asesinato concurren representantes oficiales del gobierno de turno a hacer el consabido minuto de silencio (en vez de gritar la verdad de los asesinos de junio) y calles importantes llevan su nombre en varias ciudades. En vez del nombre de las víctimas, para que nos sirva de advertencia en el futuro, premiamos a los victimarios.

Pero, tal vez, la actitud más perversa de ponerse de rodillas ante los tiranos fue la decisión de bautizar con el nombre del militar José Félix Uriburu al puente que cruza el Riachuelo. El fascista uniformado que aprovechó las armas para derrocar al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, quebrando así el orden constitucional nacido en 1916 tiene ahí su monumento. El déspota barato y brutal ordenó fusilamientos, cárcel y fue el que oficializó la tortura con la picana eléctrica de Lugones hijo, padre legítimo de los Patti y Bussi actuales.

Para vergüenza de todos nosotros, los miles que atraviesan día tras día el Riachuelo tienen que sufrir la ignominia de leer el nombre de quien ejerció la fuerza bruta contra la dignidad y la libertad. En mis manos tengo un folleto, amarillento ya, desde cuya tapa me mira un muchacho sonriente, con cara de campesino español, Joaquín Penina, el primer fusilado "por la barbarie uriburista", como está en la tapa de este cuadernillo editado por el Comité Pro Presos y Deportados de Rosario, en julio de 1932.

¿Quién era Joaquín Penina? Un albañil de 26 años, que vendía libros después del trabajo. Libros libertarios. Pero dejemos hablar al folleto: "Penina tenía alma de apóstol. Fue un profundo rebelde. Vivió de cerca la injusticia social, amó el alma proletaria más que la suya propia. Como quien se libra de un pesado lastre, desposeyó su espíritu de todo egoísmo. La solidaridad fue en él un hecho profundo y vivido. En cada violencia ajena templaba su carácter. Así se hizo rebelde. Su rebeldía sin ruidos, sin gestos vacíos, pero de gran firmeza, se asentó en el dolor de muchos años tristes y dentro de su cerebro inquieto sólo vivió un deseo continuo: sembrar ideas. La dictadura lo sorprendió sembrando, para abrirle surcos de fuego en su carne y en su alma. Frente a la boca de sus pistolas, su rostro, sonriente siempre, enamorado de la vida a pesar de todas las injusticias, no pudo traducir rencor sino lástima hacia los criminales de la patria".

Joaquín Penina fue acusado de imprimir volantes contra Uriburu y de repartirlo. Lo que no hicieron los radicales que dejaron caer su gobierno ante un general que llegó a la Rosada con una decena de cadetes militares, lo hizo un obrero libertario. Militares y policías asaltaron la humilde habitación del albañil, lo arrastraron a la comisaría y a la noche lo fusilaron. Los autores del crimen tan vil fueron el teniente coronel Rodolfo Lebrero, el mayor Carlos Ricchieri (otro militar del mismo apellido, el general Ovidio Ricchieri sería uno de los más feroces representantes del sistema de desaparición de personas a partir de 1976); el capitán Luis Sarmiento y los policías Félix de la Fuente, Marcelino Calambé y Angel Benavídez. Los militares y policías que allanaron la pieza del obrero Penina se llevaron como botín 600 pesos, que éste había ahorrado para pagar el pasaje de sus padres desde España. La misma práctica aberrante de los "muchachos" de Videla y Massera.

El jefe del pelotón de fusilamientos fue el subteniente Jorge Rodríguez, quien dos años después del crimen denunciará -como Scilingo sesenta años más tarde- los detalles del crimen y mostrará su arrepentimiento público haciendo la denuncia que recogieron los diarios. Señaló el subteniente que a él le tocó el fusilamiento por estar de oficial de guardia en la noche del 10 de setiembre de 1930. Se le aproximó el capitán Sarmiento para decirle que debía ejecutar "a un individuo". Al pedirle aclaración de quién se trataba respondió "es un anarquista que fue sorprendido mientras imprimía panfletos incitando al pueblo y a la tropa contra las autoridades que rigen el país".

El detenido fue llevado en un camión celular hasta las barrancas del Saladillo. El pelotón estaba integrado por el subteniente Rodríguez y tres soldados, no con armas reglamentarias, sino con pistolas Colt. El subteniente Rodríguez describió así los últimos momento de Penina: "Fue bajado del camión y sintió el ruido de las cargas de las pistolas. Entonces yo, que lo tenía a un paso, lo vi abrir los ojos en mirada de asombro y rápidamente comprender. Dio un medio paso atrás y le vi morderse el labio inferior como si prefiriera sentir el dolor de su carne más no el temor. Yo iba detrás. Desde que lo había visto bajar, en mi frente y en mis ojos sentía que se había posado un velo de extrañeza y de irrealidad. No quise prolongar la valiente agonía de ese hombre. Ordené: ¡Apunten! Entonces el reo giró la cabeza hacia la izquierda y mirando con odio al grupo que presenciaba, gritó: "-¡Viva la anarquía! -su voz era templada, yo no ví temor.

"¡Fuego! -ordené, sin ver ya nada. Tres tiros"

Después de describir cómo le dio en la cabeza él mismo con el tiro de gracia, agregó el subteniente: "Todos nos acercamos hasta donde estaba el cadáver y alguien dijo: 'Fue un valiente hasta el último momento'. Vestía pobremente: zapatos de caña; pantalón, no sé si de fantasía o marrón oscuro. Un saco también oscuro. Era rubio y de pequeña estatura. Representaba unos 25 o 26 años. De sus bolsillos se sacaron dos o tres galletas marineras muy duras y en parte comidas, y un giro de cinco pesetas para un hermano de Barcelona. El giro no llegó a mis manos ni sé tampoco quién se lo llevó".

Zaherido, humillado, robado, fusilado. Somos todos asesinos. Los argentinos somos derechos y humanos. Votamos en forma directa y secreta por Bussi y Patti. Después nos indignamos contra el estudiante Ahumada que pateó a su profesora. Cuando no es más que un aprendiz de Patti y Bussi y la sociedad que le damos nosotros.

Un grupo de amigos pedirá al Concejo Deliberante que cambie el nombre del tirano asesino por el de su primera víctima: el obrero Joaquín Penina en el puente que une la capital con Valentín Alsina. Sería un principio para poder mirarnos en el espejo.

viernes, 19 de junio de 2009

Clinton de gira… por el burdel


Por Juanjo Aguilera


Es curioso, los porteños llaman metafóricamente “salir de gira” a las recorridas nocturnas non sanctas. Y bueno, un ex-mandatario tiene responsabilidades ineludibles y no puede negarse a las actividades que cada ocasión demanda.

Durante su paso por Buenos Aires el ex- presidente de EEUU, Bill Clinton, pasó un buen rato en “Cocodrilo” o, para los amigos que no conocen los sitios populares de esta ciudad, el burdel más famoso de la Argentina.
Al enterarse de la noticia muchos vieron proyectadas en sus mentes las caras de algunos personajes más, cuyos nombres sonaron dudosamente durante las últimas semanas, como las del italianísimo magnate político Silvio Berlusconi, o la del presidente de Paraguay, Fernando Lugo.
A priori resultaría fácil condenar a estos hombres ante la opinión pública por sus conductas reñidas con la moral. El italiano con sus fiestas calientes, el paraguayo ex-obispo con su chorrera de hijos que lo reclaman, o el estadounidense al que se le escapan de los bolsillos las secretarias y las bailarinas.
Pero el problema no está en ellos, sino en la doble moral que usa la sociedad para recostarse y sentirse pura e inmaculada… perfecta. Y para llegar a ese estado ideal debe erigir ídolos, próceres intachables de los que se espera un mea culpa cuando dejan ver su Lewinsky.
Doble moral que borra a presión la sexualidad de los curas, y prefiere los abusos deshonestos mientras se mantengan ocultos, para evitar las herencias en manos de posibles viudas de sacerdotes.
Doble moral que ha pagado oficial y públicamente las orgías de los padres de la patria en cada nación. A modo de ejemplo basta ver las facturas del padre del aula Sarmiento inmortal, tal como documenta en su libro "Argentina con pecado concebida" Federico Andahazi.
Cada país tiene una ciudad que lleva el nombre de un explotador, cada ciudad tiene alguna calle o importante avenida bautizada en honor a algún asesino de masas. Haga memoria, piense en esto, dondequiera que esté.
La verdad, no creo que tenga importancia dónde ni cuando se baja la bragueta Clinton, Berlusconi o quien sea. Lo grave es detenernos en trivialidades y pedirles que sean hombres cabales en ese sentido y no en lo que atañe a la política.
Si Lugo tiene veinte hijos es bueno que los reconozca, es lo que debe hacer si se llama asimismo hombre. Pero, mientras esto ocurre o no, es mejor que nosotros caigamos en la cuenta de que si en el Paraguay existen tantos chicos sin padre que los reconozca por cuestiones culturales tan arraigadas, tal vez sea porque que ese país alguna vez se quedó sin hombres por el genocidio de la guerra de la triple alianza; encomendada a la Argentina, Brasil y Uruguay por los banqueros Británicos. Exterminio celebrado precisamente por Sarmiento: “por suerte allí no queda con vida ningún hombre mayor de diez años”.
Doble moral que no permite pensar en la raíz de los problemas, o hacernos las preguntas importantes: mientras todos hablamos de la gira de Clinton por los burdeles, ¿qué vino a hacer realmente al patio trasero el ex-presidente del bando menos brutal del imperio?

Eterna adolescencia discursiva ¿Hasta cuándo?


Los chicos ante las elecciones en la Argentina


Por Ceci Castillo

En cada elección se hace presente la polémica del votante principiante: esos jóvenes de 18 años que se enfrentan por primera vez a las urnas, formando parte de una elección para el futuro de nuestro país. Son ellos, y aunque la mayoría no saben qué, por qué y para qué se vota, los que depositan su boleta con el nombre del candidato “elegido” en esa caja de cartón.

Se los critica tanto a ellos por su desinformación, como al sistema por permitir que a tan temprana edad se tenga en las manos una decisión tan importante como la de elegir a los futuros funcionarios que nos representarán. Podríamos ahondar en este tema y echarle la culpa al sistema educativo por no informarles, a esos maestros, al colegio, o también a los jóvenes por no interesarse ¿Pero qué se pretende esperar de esos adolecentes que están viviendo en otra nube? Donde el colegio, los metejones, el viaje de egresados o el comienzo de una carrera universitaria los tienen tan desorbitados que es imposible ocuparse de algo más. Desde mi punto, no creo que se los pueda criticar…son etapas de la vida.

Pero existe un momento de la vida donde ya dejan de ser justificados por su edad, y ahora sí, ya con 25 años o más, y al no ser la primera vez que votan, tienen los instrumentos y la capacidad para poder elegir al candidato, ése que quieren que los represente -pero cada vez me doy más cuenta, que esa elección sigue vigilada internamente por ese mandato materno/ paterno y la información queda a un lado: ya pasa por una cuestión ideológica, que ni ellos saben por qué es-.

Varios conocidos de mi edad cuando les pregunté a quiénes iban a votar me dijeron a Gabriela Michetti porque les gustaban sus ideas, y ante mi pregunta de cuáles eran esas ideas que defendían, la mayoría no supo responder y contestaron ironizando: “¿A quién querés que vote, al forro de Kirchner?, yo no soy zurdita como vos” ( Tener en cuenta que Néstor Kirchner se presenta por la provincia de Buenos Aires y Miccheti por la Ciudad de Buenos Aires: no compiten directamente).

Y acá se entra al punto central que quiero plantear: no se critica que el joven de hoy tenga cierta ideología y que ésta sea la misma que la de sus progenitores; sino que lo que entra en duda es si la convicción y seguridad con la que defienden su postura es una incorporación simbólica discursiva o una imitación imaginaria de la postura de sus padres. El joven dice : “Aguante Macri, odio a los zurdos, o dice: “Macri oligarca, viva la revolución”…. ¿Hasta qué punto es verdadera convicción? ¿Hasta qué punto es un repetir constante de lo escuchado en casa? Porque uno puede escuchar en la casa y realmente convencerse y ahí si defender su pensamiento con uñas y dientes... pero en su mayoría no creo que sea lo que sucede hoy en día.

Otro punto a tener en cuenta es que la política tiene canas en su cabeza… ¿Por qué es así? ¿Por qué los de la década del 60/70, o anteriores, están más comprometidos con la causa, con el futuro de nuestro país? ¿Tendrá algo que ver con su cercanía a las dictaduras militares, porque la vivieron de niños o adultos? ¿No tendríamos que ser los jóvenes los que nos deberíamos entrometer más en cuestiones que nos perjudicarán o favorecerán el día de mañana? ¿O será que tenemos miedo porque la militancia y juventud de nuestro país está ligada a la represión y desaparición? ¿Nos estaremos despolitizando por temor?

Demasiadas preguntas, pero yo creo que la fundamental y la que habría que reflexionar es: ¿Hasta cuándo seguirá esta eterna adolescencia discursiva?

Tengamos en cuenta que las canas van a llegar a nuestra cabeza en un par de años, y quizás estaría bueno que con ellas llegue el merecido interés e información por el presente, pasado y futuro del país en el que vivimos.

jueves, 18 de junio de 2009

Perú: la sangre fluye en el Amazonas


Por James Petras


Los veteranos combatientes indígenas no se dejaron intimidar por el terror del Estado y su resistencia ante los ataques de la policía resultó en bajas de ambos bandos

A principios de junio el presidente peruano Alan García, aliado de Barack Obama presidente de EEUU, envió blindados de transporte, helicópteros con artillería y cientos de tropas de asalto para dispersar una manifestación pacífica y legal, una protesta organizada por los miembros de las comunidades indígenas de la Amazonía del Perú que rechazaban la entrada de multinacionales mineras en sus tierras tradicionales. Decenas de indígenas fueron asesinados o están desaparecidos, decenas han sido heridos y detenidos por la policía peruana, mantenidos como rehenes. El presidente García declaró la ley marcial en la región a fin de hacer cumplir su mandato unilateral e inconstitucional de concesión de derechos de explotación de la minería a empresas extranjeras, lo que viola la integridad de las tierras comunales de los indígenas amazónicos.
Alan García no es extraño a las matanzas patrocinadas por el gobierno. En junio de 1986, ordenó a los militares bombardear a los prisioneros hacinados en las cárceles de la capital con cientos de presos políticos que protestaban contra las condiciones de su encierro , resultando más de 400 las víctimas conocidas. Más tarde, la existencia de siniestras fosas comunes reveló decenas más. Esta notoria masacre tuvo lugar mientras García era el anfitrión de una reunión en Lima de la denominada Internacional "Socialista". Su partido político, el APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), un miembro de la «Internacional», se vio ante la vergüenza de la exhibición pública de sus tendencias "nacional-socialistas", ante cientos de funcionarios socialdemócratas europeos.
Acusado en 1990 de apropiación indebida de fondos del gobierno y dejar su cargo con una tasa de inflación de casi 8.000%, aceptó apoyar al candidato presidencial Alberto Fujimori a cambio de una amnistía. Cuando Fujimori impuso una dictadura en 1992, García se auto-exilió en Colombia y más tarde en Francia. Regresó en 2001, cuando los cargos en su contra habían prescrito y Fujimori se vio obligado a renunciar en medio de acusaciones de crear escuadrones de la muerte y espionaje contra sus adversarios. García ganó las elecciones presidenciales de 2006 en una segunda vuelta contra el candidato indigenista y nacionalista ex oficial del Ejército Ollanta Humala, gracias al apoyo financiero y mediático de la derecha de Lima, los oligarcas descendientes de europeos, y las agencias de “ayuda” de EE.UU.
Ya en el poder, García no dejó dudas acerca de su programa político y económico. En octubre de 2007 anunció su estrategia de colocar a las multinacionales mineras en el centro de su programa económico de "desarrollo", mientras justificaba el brutal desplazamiento de los pequeños productores de las tierras comunales y pueblos indígenas en nombre de "modernización".
García presionó al Congreso para aceptar el Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, promovido por EEUU. Perú fue uno de los tres únicos países de América Latina en apoyar esa propuesta de EE.UU., y se abrió al saqueo sin precedentes de recursos, mano de obra, tierra y mercados por las multinacionales. A finales de 2007, García empezó a conceder enormes extensiones de tierras tradicionales de los indígenas en la región del Amazonas para la explotación de la minería y la energía a multinacionales extranjeras. Esto fue una violación del acuerdo de la OIT de 1969 que obliga al gobierno peruano a consultar y negociar con los indígenas lo que tenga que ver con la explotación de sus tierras y ríos. Bajo su política de "puertas abiertas", el sector minero de la economía se expandió rápidamente y obtuvo enormes ganancias a partir del récord mundial de precios de productos básicos y el aumento de la demanda de materias primas por parte de Asia (China).
Las empresas multinacionales fueron atraídas por la baja de impuestos y un prácticamente libre acceso al agua con cánones baratos y la subvención del gobierno a las tarifas de electricidad. La suspensión de los reglamentos ambientales en estas regiones ecológicamente frágiles, aumenta la contaminación de los ríos, las aguas subterráneas, el aire y el suelo en los alrededores de las comunidades indígenas. El envenenamiento provocado por las operaciones mineras llevó a la muerte en masa de peces y hacen que el agua no sea apta para beber. El diezmado de bosques tropicales socava el sustento de decenas de miles de pobladores que participan en el trabajo artesanal tradicional de subsistencia, en la recolección forestal y las actividades agrícolas.
Los beneficios de la bonanza de la minería van principalmente a las empresas extranjeras. El régimen de García distribuye los ingresos del Estado a sus partidarios financieros y especuladores inmobiliarios, los importadores de artículos de lujo y la camarilla política en la Lima fuertemente custodiada de zonas residenciales y clubes exclusivos. Mientras los márgenes de beneficio de las multinacionales llegan a un increíble 50% y los ingresos del gobierno superan los mil millones de dólares, las comunidades indígenas carecen de caminos pavimentados, agua potable, servicios básicos de salud y escuelas. Peor aún, han experimentado un rápido deterioro de su vida cotidiana porque la afluencia de capital minero provocó un aumento de los precios de los alimentos básicos y medicinas. Incluso el Banco Mundial en su Informe Anual para 2008 y el Financial Times de Londres, instaron al régimen de García a hacer frente a la crisis y el descontento creciente entre las comunidades indígenas.
Delegaciones de las comunidades indígenas habían viajado a la ciudad de Lima para tratar de establecer un diálogo con el Presidente a fin de evitar la degradación de sus tierras y comunidades. Los delegados se encontraron con las puertas cerradas. García sostuvo que "el progreso y la modernidad proviene de las grandes inversiones realizadas por las multinacionales..., (y no de) los pobres campesinos que no tienen un centavo para invertir“. Interpretó los llamamientos al diálogo pacífico como un signo de debilidad de los habitantes indígenas de la Amazonia y aumentó las sus concesiones de explotación a las multinacionales extranjeras, incluso más adentro en el Amazonas. Cortó prácticamente toda posibilidad de diálogo y compromiso con las comunidades indígenas.
La respuesta de las comunidades indígenas amazónicas fue la formación de la Asociación Inter-étnica para el Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Se celebraron protestas públicas durante más de 7 semanas que culminaron en el bloqueo de dos carreteras transnacionales. Esto enfureció a García, quien se refirió a los manifestantes como "salvajes y bárbaros" y envió unidades policiales y militares para reprimir la acción de masas. Lo que García no tuvo en cuenta fue el hecho de que una proporción significativa de los hombres indígenas en esas aldeas se había desempeñado como conscriptos en el ejército que peleó en la guerra de 1995 contra Ecuador, mientras que otros habían sido entrenados en la defensa de la autonomía local por las organizaciones de la comunidad.
Estos veteranos combatientes no se dejaron intimidar por el terror del Estado y su resistencia ante los primeros ataques de la policía resultó en bajas de ambos bandos, la policía y los indígenas. García declaró "la guerra a los salvajes" y envió una gran fuerza militar con helicópteros, blindados y tropas con órdenes de "tirar a matar". Los activistas de la AIDESEP cuentan más de un centenar de muertos entre los manifestantes indígenas y sus familias: los indios fueron asesinados en las calles, en sus hogares y lugares de trabajo. Se cree que los restos de muchas víctimas han sido arrojados en las quebradas y ríos.
Conclusión
Como era previsible el régimen de Obama no emitió ni una sola palabra de preocupación o de protesta ante una de las peores masacres de civiles en esta década perpetrada por uno de sus más cercanos aliados en América Latina. García, tomando su libreto de una conversación con el Embajador de los EE.UU., acusó a Venezuela y Bolivia de haber instigado el "levantamiento indígena", citando como “prueba” una carta de apoyo que el presidente de Bolivia Evo Morales envió a una conferencia intercontinental de las comunidades indígenas celebrada en Lima en mayo. Se impuso la ley marcial y toda la región amazónica del Perú está siendo militarizada. Están prohibidas las reuniones y los miembros de las familias tienen prohibida hasta la búsqueda de sus parientes desaparecidos.
A lo largo de América Latina, las principales organizaciones indígenas han expresado su solidaridad con los movimientos indígenas del Perú. En ese país, los movimientos sociales, sindicatos y grupos de derechos humanos han organizado una huelga general para el 11 de junio. Temiendo la propagación de las protestas masivas, El Comercio, el diario conservador de Lima, aconsejó a García adoptar algunas medidas de conciliación para evitar un levantamiento urbano generalizado. Un día antes, el 10 de junio, se declaró una tregua, pero las organizaciones indígenas se negaron a poner fin al bloqueo de las carreteras a menos que el gobierno derogue su decreto de concesión ilegal de tierras.
En el ínterin, un extraño silencio se cierne sobre la Casa Blanca. Nuestro Presidente, el habitualmente bullanguero Obama, experto en recitados acerca de la diversidad y la tolerancia y alabar la paz y la justicia, no puede encontrar en su secuencia de frases preparadas, una sola para condenar la matanza de decenas de habitantes indígenas de la Amazonía peruana. Cuando se cometen graves violaciones a los derechos humanos en América Latina, EE.UU. respalda a un presidente- cliente que sigue las fórmulas de Washington de "libre comercio", desregulación de la protección del medio ambiente y hostilidad hacia los países anti-imperialistas (Venezuela, Bolivia y Ecuador). Obama antepone la complicidad a la condena.

10 de junio de 2009
Artículo original: http://petras.lahaine.org/articulo.php?p=1780 - La rebeldía de los inmigrantes. Revisado por La Haine

miércoles, 17 de junio de 2009

Si tus hijos comieran tierra…


Puerto Príncipe (AP). Charlene, que a los 16 años tiene un hijo de un mes, recurrió a un tradicional remedio haitiano para el hambre acuciante: galletitas confeccionadas con tierra seca de la planicie central del país.El lodo ha sido favorecido desde hace mucho tiempo por las mujeres embarazadas y los niños como fuente de calcio y como antiácido…


La noticia resulta tristemente increíble. Y es más terrible comprender por qué necesitamos leerla dos veces para convencernos de la verdad. Es peor de lo que parece porque esto pasa y no nos damos cuenta. El hambre duele, pero seguirá doliendo siempre si los que tenemos qué comer continuamos sin enterarnos de su existencia.
Esta vez decidimos publicar un guión y la pieza radiofónica de Radialistas Apasionadas y Apasionados que habla mejor de la situación que cualquier comentario editorial:

Galletas de Lodo

El hambre es un crimen que se comete cada día en Haití.

HOMBRE ¿Comiendo tierra? No, no me lo creo. Eso es una exageración…
HAITIANA (PLANO 2) Galletas de lodo… Galletas de lodo…
HOMBRE Yo he visto pobreza… pero… ¡comer tierra!
HAITIANA Le ponen un chin de sal… aceite quemado… y ya está.
HOMBRE No, no me lo creo.


HAITIANA Galletas de tierra...
EFECTO VOCES EN CREOLE
HOMBRE ¿En qué lengua está hablando ésos?
LOCUTORA Creole, el idioma del pueblo de Haití.
HAITIANA Haití cherí…
LOCUTOR En creole se proclamó la primera independencia de América. Haití fue el primer país libre de nuestro continente, en 1804. Pero ahora…
CONTROL MÚSICA TRISTE HAITIANA
EFECTO NIÑO LLORA
HAITIANA Mi hijito tiene un mes…
HOMBRE No, no me lo creo…
HAITIANA Tengo las tetas secas, sin leche…
HOMBRE No, no me lo creo…
HAITIANA Le doy estas galletitas de tierra.
CONTROL MÚSICA HAITIANA
LOCUTOR Haití, un pueblo que muere de hambre ante la mirada indiferente del mundo.
LOCUTORA Las familias más pobres han tenido que recurrir a la tierra, al barro, al fango, como alimento diario.
HAITIANA No alcanza ni pá un plato de arroz… no alcanza…
LOCUTOR Llevan el lodo a los mercados de Puerto Príncipe, la capital. Dentro del laberinto de mesas con piltrafas de carne y moscas, las mujeres compran lodo y luego hacen las galletas para venderlas en la calle.
HAITIANA Pá engañar el hambre… porque no alcanza.
HOMBRE Pero, por favor, ¿cómo van a comer eso? La tierra tiene parásitos
toxinas industriales…
HAITIANA Pá engañar el hambre…
CONTROL MÚSICA HAITIANA TRISTE
LOCUTOR ¿Dónde está España y Francia, que invadieron esta isla y arrasaron con ella?
LOCUTORA ¿Dónde los Estados Unidos que invadieron Haití en 1891, en 1914, en 1994?
LOCUTOR Golpes militares gringos, bases militares gringas, deudas eternas con los bancos gringos.
HAITIANA Galletas de lodo, eso comemos.
LOCUTOR El hambre es un crimen que se comete cada día en Haití contra millones de seres humanos.
LOCUTORA Y los criminales son los que ayer y hoy saquearon y siguen saqueando a Haití, el país más empobrecido de América.
HAITIANA Haití cherí.

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GALLETAS DE LODO
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Contacto: sadarim.miradas@gmail.com